Exposición: “Contra la corrección” Autor: Paco Lara-Barranco Del 23 de abril al 31 de mayo de 2025 Inauguración miércoles 23 de abril a las 20:00h. Pintura 95 2010 Óleo sobre lienzo 97 x 146 cm. Pintura 115 2013 Rotulador y oleo sobre lienzo 46 x 38 cm.

artista de la exposición

detalles de la exposición

 

Paco Lara-Barranco

«Contra la corrección»

Del 23 de abril al 31 de mayo de 2025.

Inauguración: miércoles 23 de abril a las 20:00 h.

Contra la corrección

Paco Lara-Barranco

 

Como un campo de batalla, un tablero de juego o un paseo (si se quiere), el lienzo plantea un territorio de tensión entre el pintor y la pintura. Una tensión en la que coexisten, se soportan, dos realidades, cada una con su propia idiosincrasia, con sus propios entresijos, con sus respectivos órdenes. El tiempo y el espacio se comportan de un modo diferente para la pintura que para el pintor.

Así, en el fenómeno pictórico, se busca ese territorio común donde convergen los órdenes, el tiempo y el espacio, de la pintura y el pintor. Manifestándose así la pintura como una realidad sincrética (una forma para dos realidades diferentes). De este modo, las ideas de corrección o error, en tanto que pertenecen al pensamiento humano y no a la naturaleza matérica de la pintura, se diluyen en esta realidad sincrética del fenómeno pictórico, pasando a ser sucesos, acontecimientos en el devenir pictórico.

‘Contra la corrección’, la octava exposición individual de Paco Lara Barranco en la galería sevillana Birimbao, presenta una serie de pinturas iniciadas en 2022 donde se circunda estas concepciones de corrección y error en la pintura, así como la idea del lienzo (y el estudio) como un territorio de tensión entre la pintura y el pintor.

 

Error: de accidente a dirección

Si se pudiera definir el error dentro del ejercicio pictórico, podríamos hacerlo como la acción que perturba el desarrollo y/o resultado preconcebido por el pintor o la pintora en relación con una obra concreta. En cualquier caso, se produce una ruptura de la idea preconcebida de una obra pictórica determinada. Esta ruptura, por ende, abre una serie de caminos no preconcebidos. Uno de ellos sería el de subsanar dicho error para reconducir la pintura a su idea primitiva. Cualquier otro camino implicaría un desarrollo y un destino diferentes a los planteados inicialmente.

Esos serán los caminos transitados por Paco Lara en esta exposición, quien concibiendo la corrección como un camino ceñido, ve en el error un activador de posibilidades capaz de ensanchar el camino de la práctica pictórica, arrojando luz a lugares a los que poder llevar la pintura (o que la pintura lleve al artista), no contemplados a través de la corrección. Lugares sombríos en el camino de la corrección que se llenan de luz tras el accidente del error.

De este modo, Paco Lara intenta rehuir cualquier orden que imponga la idea de corrección dentro de la pintura como son el estilo, la norma, el tema e incluso la propia experiencia. Así, el artista plantea su práctica artística como si se tratase de la de un niño. Por esa ausencia de condicionantes, pero también en un sentido lúdico.