Miércoles 27 de mayo, a las 20:00 h.
«(…) la obra de Alberto Montes no está hecha desde la inmediatez o desde el impacto. No se trata de imágenes que se entregan rápido, ni de un paisaje entendido como excusa. Es necesaria una detención, un paseo lento por el cuadro y mirarlo de la misma manera que está hecho. Hay un gesto de aproximación insistente, una forma de (re)mirar el entorno hasta que aquello aparentemente secundario comienza a adquirir una intensidad subcutánea. Su pintura resulta de un ejercicio de observación profunda antes que de la mera contemplación. Contemplar apacigua y calma; observar, en cambio, señala, concentra y estrecha el campo visual desde lo analítico, no con una pretensión académica, sino por un interés humano.» [Fragmento del texto escrito por Eladio Aguilera para la exposición]