Exposición actual

Miguel Gómez Losada

Escandinavia

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Del 9 de abril al 21 de mayo de 2019

Inauguración: martes, 9 de abril

Birimbao, que busca abrir espacios a la pintura andaluza más actual y rompedora, nos ofrece en esta primavera que llega la posibilidad de contemplar y acceder a una serie especialmente interesante de Miguel Gómez Losada, un pintor cordobés licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, cuya obra no se ha prodigado demasiado en nuestra ciudad.

Todo cuanto Gómez Losada representa es fruto de un trabajo muy serio que viene y se construye desde el río vocacional más primigenio: Ser hijo de pintor y sentir la emoción de la pintura desde el nacimiento. Ese particular “nicho” marca un ambiente muy especial. A este respecto es interesante el testimonio de Rodrigo Muñoz Avia en su último libro “La casa de los pintores”, donde se aprecia con rotundidad la importancia del arte de sus padres en la totalidad de la vida familiar.

La exposición actual sigue la poética formal de sus últimos trabajos, permitiendo gozar y profundizar en la manera tan personal de afrontar la creación de imágenes que el artista posee. Un hilo conductor que va desde “Una historia rusa” (Marbella 2014) hasta “Romanza” (CACMálaga 2018) pasando por “Desde aquí se ven los delfines” (Córdoba 2018). Al final “Escandinavia” será el resultado de un lugar imaginado, más que una geografía concreta y un punto extremo del mundo, donde se une lo que se espera con lo que se recuerda.

Recuerdos que pueden abarcar un ancestral norte cordobés del Valle de los Pedroches, con los verdes de los encinares, el agua de los arroyos, los amarillos del cereal, la negritud del cerdo ibérico, la cabaña ovina, los alfares desaparecidos, las sombras del forjado del hierro, la tórtola torcaz, la grulla, la belleza poética de “La vaquera de la Finojosa”, desde donde poder saltar a la lejana poesía escandinava que el artista ama particularmente y que va a embellecer desde el silencio las obras colgadas, contribuyendo a teatralizar una realidad desconocida que a veces se hace sombra intentando abrazar las mismas imágenes de donde surge. Y algo se nos hace muy presente: un halo de soledad que, curiosamente, más resulta plenitud que carencia

Cualquier pintura está hecha de vida y todo cuadro revela la manera de mirar el mundo. Es decir, que nos encontramos con la manera de mirar el mundo de Miguel Gómez Losada y con su forma única de ir más allá de una realidad dada, de trascenderla, subvertirla o repensarla, porque el pintor vive solo su pelea diaria con la pintura. Algo que responde al concepto que Gerhard Richter expresaba en una entrevista. “¿No lo entiende?. Lo que frívolamente llamamos realidad, no está ahí hasta que se ha convertido en realidad a través del arte. En otras palabras, el arte es, en sí mismo, la única realidad que está ahí.”

La mayoría de las obras expuestas tienen un tamaño mediano y están realizadas en óleo sobre lino. Todas manifiestan una suerte de cálida lejanía que, es curioso, atrae poderosamente. El conjunto crea un ambiente contemplativo que llama a la reflexión. La figura femenina que aparece en “Brilla el mar”, el cuadro de mayor formato, posee la fuerza del misterio y la contundencia de la sencillez. Contemplar “Dios es el sol” es abrirse a un mundo de color: negro, verde, amarillento, que habla de la libertad imaginativa del autor.

La técnica es firme. El pincel muestra  trazos gruesos, aplicados con delicadeza pero firmes. El espacio escénico se hace esquemático con fondos marcando quietud y solidez. Así se aprecia en “Hotel mediodía” o “Fantasía rural”.

Hay también imágenes de síntesis entre el clima escandinavo y la oscuridad. El invierno de caras largas y el verano para la amistad.  El frío extremo. La belleza de las noches blancas. La luz mágica de los días eternos. Y en todo momento, el color perfecto. El trazo perfecto.

Libertad  para el artista. Libertad para el espectador. Libertad de soñar, siempre.

 

Alberto Hevia