Próxima Exposición

Francisco Peinado
«Covid»

 

Del 9 de diciembre de 2020 al 12 de enero de 2021

Peinado vive una relación enriquecedora con unos fantasmas interiores que le exigen plasmarlos en imágenes.

Una vez más, el artista presenta historias al margen de cualquier código establecido, subrayando de forma personal la puesta en entredicho del ser humano y su entorno.

Este tiempo, diferente y especial, le ha empujado a reencontrar caminos para expresar experiencias nuevas e interiorizar los cambios surgidos de la pandemia del coronavirus: el confinamiento, la distancia social, el miedo. Pero también ha querido trasladar sobre cartones productos de la imaginación asociados a creencias presentes en el ambiente y que reflejan supersticiones, anhelos, esperanzas. El mundo del espacio. Acercar planetas, construir estrellas. Este es el universo, nuevo y viejo, que nos regala Francisco Peinado y que ha titulado: “COVID”

Las obras expuestas están realizadas en diferentes tamaños con técnica mixta (óleo-acrílico) sobre cartón. El trabajo que da nombre a la exposición de 90 x 127 cm, es una interpretación de ese virus nanométrico y cuasiesférico que incluye proteínas, ARN y espículas de agarre a las células que infecta. Todo ese equipo de lucha y destrucción es transformado en la visión de Peinado en filamentos opresivos, levantando un mundo de sospechas y desasosiego. Un mundo de tonos ocres y variaciones en rojos diferentes que provoca la inquietud y la ansiedad del espectador al “sentir” hilos de araña envolviendo enfermo y acompañante, evidente final de un proceso irreversible. En “Virus”, 90 x 120 cm, los virus se han transformado en enormes y beligerantes insectos que tiran de los hilos buscando abatir a quien atacan: una pareja extraña construida con la rigurosidad de quien relata un sueño y provoca estupor en el oyente. En esta línea temática está también “La mascarilla”, 27 x 22 cm, de la que destaca una luminosidad extraña proyectada por un busto sobre peana. Del rostro, totalmente oculto, adivinamos fuertes chispas oculares incandescentes.

Peinado, que siempre ha mantenido una relación íntima con su infancia y juventud viajera, encuentra en esa fuente una de las principales motivaciones para construir relatos. Con frecuencia encontramos en estos cuadros señales de los rompecabezas pictóricos de René Magritte, esos juegos intelectuales para cuestionar radicalmente la realidad y que, en Paco, son manifestaciones del yo más íntimo, de la interiorización de la existencia con sus contradicciones y, como resultado final, una forma de humor manifestada tan personalmente, que domina la obra construida.

No sólo Magritte, también Paul Delvaux, el otro surrealista clásico belga que no se consideraba a sí mismo “un surrealista en el sentido escolástico de la palabra”, revolotea en el ambiente. Algo nos empuja a descubrir, entre otras cosas, reinos imaginarios de sexualidad y muerte, pesadillas o tedio presentes en los cuadros. Como muestra del juego surrealista – escatológico, ahí está ese hombre mierda, 24 x 31 cm, que nos emociona ofreciéndonos una posible última recopilación de la existencia.

Cuadros para tener en casa y ver, ver y más ver. Siempre.  

 

Alberto Hevia