
Del 29 de octubre al 5 de diciembre de 2025.
Inauguración: jueves 29 de octubre a las 20:00 h.
A finales de octubre de 2015 clausuraba mi primera exposición individual. Ahora, justo 10 años después, a finales de octubre de 2025, inauguro esta exposición en la misma galería en la que inicié mi carrera, la galería Birimbao. Después de tanta catequesis, ¡ya toca celebrar ‘Mi primera comunión’!
En aquella primera exposición, ‘El hombre y la madera’, como si fuera una especie de premonición, el destino parece que quedó escrito en los títulos de las obras. 10 años después al ver títulos como ‘En algo hay que creer’, ‘Quién será el que me quiera a mí», ‘Ojos como platos’, ‘Mírame’, ‘Tú lo que quieres’, ‘Dale juego’ o ‘Fiesta salvaje’, me hacen pensar que había algo dentro de mí que ya sabía de qué iba esta historia. Aquello en lo que había que empezar a creer acabó siendo un compromiso sin fisuras con mi trabajo, con mi pintura. Los ojos siempre como platos, atenta a todo. Sé que esto es un milagro y como todo milagro, es frágil; si te despistas todo se puede romper en mil cachitos. A la vez había que tomárselo como un juego, no perder nunca el disfrute y la diversión, sino la pintura se puede volver aburrida (¡y eso nunca!). En este camino de 10 años he sentido que la mayoría de la gente no sólo miró mi obra y la disfrutó, sino que también me quiso. Por eso, no queda otra que celebrar estos diez años con una fiesta salvaje de primera comunión. Puede que todo aquello no fuera una premonición, ni que el destino estuviera escrito aún. Lo que tenía era mucha hambre. Hambre de que no se me escapara nada, de querer aprovechar esa oportunidad de mi primera exposición individual y que el sueño no acabara nunca.
Hambre de querer comerme la pintura y de que la pintura me comiera a mí. Quiero celebrar este milagro que es poder seguir con esa misma hambre, con ese mismo compromiso que me ha traído hasta aquí, hasta Birimbao, 10 años después.
Una fiesta de primera comunión en la que dar las gracias a mis papis por fortalecer mi fe y a todas esas criaturas que me habéis acompañado en este tiempo. Ah, y no olvides tu regalo. ¡Feliz cumpleaños!
Ana Barriga