NOTICIAS

Exposición «La casa de los días mejores» de Norberto Gil en el Colegio de Arquitectos de Sevilla

La casa de los días mejores fue una casa prefabricada que diseñó el ingeniero francés Jean Prouvé en el año 1956, encargada para alojar a las personas sin techo de la ciudad de París y dar una solución a los problemas de alojamiento sobre todo en los meses invernales, en los que las olas de frío hacían muy dura la supervivencia en las calles.

El encargo de la casa lo hizo el Abad Pierre, un conocido personaje en esa época, que dedicado en cuerpo y alma a las personas sin recursos, propuso a los representantes políticos del momento una solución a la situación dramática que había en las calles de París, en las que morían personas sin un techo donde cobijarse.
El proyecto tenía una idea muy clara y una premisa principal, debía ser una casa prefabricada que se construyera en el menor tiempo posible y que la pudieran construir las personas que la iban a habitar coordinadas por un técnico del estudio de Prouvé.
  • Jean Prouvé: “La idea consiste en construir casas efímeras, disponibles para una generación. Nunca se me ocurrió que, al cabo de cuarenta años, estuvieran todavía habitadas. Estaban destinadas a alojar a gentes muy humildes, pues eran casas de bajo coste”.
La casa fue concebida con los mismos principios con los que se construyó la casa ALBA (Aluminium Beton Armé), siendo los materiales principales aluminio y hormigón armado. El principio constructivo de la casa ALBA consistía en fabricar volúmenes huecos y rellenarlos de aislante, utilizando un aislante laminado. La superficie de la casa era de 57m2 de espacio habitable y estaba compuesta por una sala-comedor, dos dormitorios, cocina y baño.
El primer prototipo de la casa fue construido en la orilla del Sena en 1956, fue montado en pocas horas y fue presentado por Le Corbusier que elogió el trabajo de Prouvé con estas palabras:
  • “Jean Prouvé ha construido la más bella casa que yo conozca, el medio más perfecto de habitar, la más brillante obra construida. Y todo ello es verdadero, construido, realizado, conclusión de una vida de investigación. Todo lo que él toca y concibe toma inmediatamente una elegante forma plástica, realizando brillantemente las soluciones de resistencia y funcionalidad. Jean Prouvé es en forma indisociable, arquitecto e ingeniero.”

Finalmente la casa no fue homologada por el Ministerio de Vivienda francés y no se consigió financiación pública. Solamente se construyeron cinco casas, en realidad cinco prototipos de una serie que nunca se realizó.

JUSTIFICACIÓN DE LA MUESTRA

En la búsqueda de inspiración de hitos arquitectónicos en muchas ocasiones se pasan por alto proyectos que no llegan a finalizarse por diferentes motivos y por tanto quedan olvidados para el gran público. En esta ocasión, estudiando la obra arquitectónica de Jean Prouvé, emerge esta casa de un diseño sencillo y a la vez muy renovado para la época, y por supuesto con una funcionalidad máxima típica de los trabajos del estudio de Prouvé.

El origen de esta serie de pinturas es elogiar y reconocer el trabajo que realizaron Jean Prouvé y Abad Pierre, cada uno con su proyecto, uno desarrollando un proyecto de industrialización de la arquitectura y otro ayudando a las personas sin recursos a conseguir un hogar accesible económicamente.