En los inicios del año 2016, decido, a la manera de un viajero romántico, emprendo una serie de viajes por toda la geografía andaluza. Hay una clara intención: analizar los valores paisajísticos e históricos de la ingeniería hidráulica de la comunidad. Fascinado por la experiencia que supone visitar y conocer cada uno de los lugares descubiertos, surge: Arquitecturas del agua, el trabajo que presento en la Galería Birimbao.

 

El viaje da lugar a un proceso de creación clave que va desgranando cada uno de esos paisajes, desde la experiencia propia del conocimiento. Era importante para mí, diagnosticar, seleccionar y vivir en primera persona los lugares visitados y entender “in situ “el comportamiento del agua: estancada, fluyente o evaporada. La colección* abarca de manera consciente, un recorrido histórico que contempla construcciones de época almohade, renacentista o del siglo XX. También aparecen diferentes tipologías: alberca, fuente, molino o acueducto entre otras.

 

La exposición consta de una veintena de fotografías realizadas en las ocho provincias andaluzas mostrando facetas diferentes de los ejemplos seleccionados. Además, ocho esculturas en bronce, representan de manera minúscula estos paisajes hidráulicos por los que de forma sorpresiva circula el agua, elemento clave de todo el discurso. El trabajo se completa con una serie de dibujos y collages de aljibes y fuentes andaluzas desnudas de paisaje, que destacan por su forma y volumen yendo desde construcciones hidráulicas de primer nivel hasta las de carácter más ingenuo.

 

Mi intención es clara. En ella permanece la curiosidad por la otredad paisajística, por lo fantástico, lo pintoresco y hasta insólito, pero eso sí, esta vez desde un posicionamiento más sereno y calmado, quizás más poético o metafórico. Encuentro en el agua un reflejo de las circunstancias vitales. En las ruinas, me encuentro, pero también en el vértigo de la acequia que viaja serena a diferentes alturas, acunada por las tierras de labranza y sudor. Mirar, remirar las piedras, ladrillos y tapiales me hace dibujar y modelar de nuevo, las curvas que el tiempo ha marcado en la memoria de este joven y apasionado viajero.

 

 

*Almería. Balsa de los 100 escalones, Siglo XI. Cádiz. Sifones del Guadalete. Junta de los Ríos, Arcos de la Fra. Siglo XX. Córdoba, Molino de San Antonio. Siglo XVIII. Granada, Puerta de los tableros. Siglo XI. Huelva, Fuente lavadero Santa Ana la Real, Siglo XX. Jaén, Fuente de Santa María, Baeza. Siglo XVI. Málaga, Acueducto de Maro, Nerja. Siglo XIX. Sevilla, Alberca del Palacio de la Buhaira, Siglo XII.

 

Miguel A. Moreno Carretero. Marzo 2017