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«Entre las formas que van hacia la sierpe y las formas que buscan el cristal»

Exposición colectiva en el CAAC

Al amparo de un verso de Federico García Lorca, el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo reúne la obra de doce jóvenes artistas andaluces. El título, extraído de «Vuelta de paseo», primer poema de Poeta en Nueva York, adelanta la variedad de intereses del trabajo que realizan los artistas que conforman esta exposición.

 

La sierpe y el cristal son elementos contrapuestos, pero no antónimos: si uno alude a lo sinuoso, a lo veloz y una cierta fortaleza, el otro nos remite a lo plano, lo transparente y lo frágil. La referencia al poemario de Lorca también esconde una declaración de intenciones: no se pretende reivindicar una manera andaluza de hacer arte, sino apuntar hacia lo heterogéneo, lo formalmente diferente y lo semánticamente complejo a través de las propuestas de los artistas andaluces de hoy, que asumen lo propio y lo vernáculo mediante las lógicas de los lenguajes artísticos contemporáneos.

 

La exposición plantea un diálogo con el espacio y el territorio que, al igual que la sierpe y el cristal, establece afinidades y diferencias. Algunas propuestas, todas producidas específicamente para la exposición, interpelan directamente a referentes cercanos y reconocibles, mientras otras se alejan proponiendo realidades incluso inexistentes. El trabajo de Mercedes Pimiento y Florencia Rojas ahonda en la arquitectura e historia de este edificio, mientras que Álvaro Escalona busca establecer un vínculo entre esa historia y el poemario, por medio de la abstracción sonora. Si bien las propuestas de Valle Galera y Ana Barriga son distintas, ambas se adentran en el universo lorquiano. En sus instalaciones, Irene Infantes y Christian Lagata emplean, respectivamente, elementos textiles e industriales, entablando un diálogo constante entre la naturaleza de los materiales con los que trabajan y el sentido que estos cobran tras su transformación y ubicación en un nuevo contexto. La aparente simplicidad de los cuadros de Manuel M. Romero introducen en la exposición una reflexión sobre las posibilidades internas de la propia pintura, comparable a la de José Manuel Martínez Bellido sobre la fotografía misma como disciplina artística. Moreno & Grau con sus fotografías y esculturas, trasladan al espectador a otra realidad, geográfica y temporalmente lejana, mientras que las obras de Pablo Capitán del Río y Álvaro Albaladejo dialogan directamente con el espacio en el que han sido dispuestas.